A pesar de todo tipo de certificados, informes y pruebas, la expansión de la energía eólica en el bosque salvaje del Waldviertel no avanza.
Desde 2014, EVN quería poner en funcionamiento diez aerogeneradores junto con el Servicio Ciudadano de Energía Eólica (WEB), pero ha fracasado repetidamente debido a las aprobaciones de todas partes, ahora también de los activistas por los derechos de los animales. Un ave protegida, el aguilucho pálido, acaba de instalarse en esta zona, informa el periódico Periódico de la Corona.
La expansión de las energías renovables es “dura y frustrante”
Este hecho supone un “revés” para EVN, afirma el portavoz Stefan Zach. “TSin embargo, seguimos creyendo que se pueden combinar la ecoenergía y la conservación de la naturaleza”.
El aguilucho pálido aprovechó una circunstancia natural que le resultó favorable: los descortezadores limpiaron la zona boscosa, lo que hizo que los ratones tuvieran menos protección en esta zona. Así, el ave protegida tiene de repente un nuevo hábitat.
Ahora hay que revisar de nuevo el proyecto, que habría garantizado electricidad sostenible para unos 35.000 hogares. Sin embargo, esto podría llevar meses, si no años.
Esperando que la situación empeore, Zach advierte: “Ahora nos enfrentamos a la elección de implementar la transición energética o seguir dependiendo de los combustibles fósiles, con todas las consecuencias para el clima”.








